Los geosintéticos utilizados en la infraestructura vial desempeñan múltiples funciones especializadas que trabajan de manera conjunta y complementaria para proporcionar diversos beneficios en la construcción y mantenimiento de carreteras. Estas funciones incluyen:
- – La separación efectiva entre diferentes capas de materiales, evitando la contaminación y mezcla entre suelos de distinta granulometría.
- – El drenaje adecuado de aguas subterráneas que pueden afectar la estabilidad de la estructura vial.
- – El reforzamiento estructural de las capas del pavimento mediante la distribución de cargas y tensiones.
- – La reducción significativa de los espesores requeridos en las capas granulares, lo cual optimiza costos, recursos y tiempo de construcción.
- – La construcción de terraplenes estables y duraderos para el soporte de las vías en terrenos con baja capacidad portante.
- – El control y prevención de la erosión en los taludes y áreas adyacentes a la carretera, protegiendo el medio ambiente circundante y prolongando la vida útil de la infraestructura vial mediante soluciones técnicas innovadoras y económicamente viables.